Aquí van algunos ejemplos.
La crisis se originó en el sistema financiero y se complicó en España por la burbuja inmobiliaria. Las dos cosas provocaron un bajón en la economía española, y esto ha supuesto que el estado ingrese menos dinero, por lo que al mantener los gastos anteriores, el déficit aumenta. Así que la única solución que se propone desde "los mercados financieros" (ahí se engloba a la mayoría de las instituciones económicas: banco de España, Comisión Europea, FMI, etc...), es reducir los gastos. Puede que haya que reducir gastos, pero conviene recordar que la crisis no la ha provobado el sector público. Puede que haya que reducir gastos, pero también se pueden aumentar los ingresos. Y hay diferentes formas tanto de reducir gastos, como de aumentar ingresos. Por ejemplo, se puede reducir la aportación a los gastos militares o se puede reducir la aportación a educación. Por ejemplo, se pueden aumentar los impuestos de sucesiones, los impuestos a las empresas, a las rentas altas........e incluso a las transacciones financieras!, o se puede aumentar el IVA, que nos afecta a todos.
Otra teoría que he leido es que los bancos alemanes, por una parte, se están aprovechando de la crisis en el sur de Europa para aumentar sus beneficios, y por otra, que lo único que les interesa es asegurar que les paguen lo que han prestado a los países del sur de Europa.
Otra idea que quería compartir, es la de los famosos "mercados financieros". Para mi, esos mercados están impulsados por una parte por una ideología neoliberal que mucha gente interioriza y admite como la única vía posible (ahí estarían muchos políticos); y por otra por los que realmente tienen poder de decisión, que son los que guían las medidas, y que como se ha visto claramente desde el comienzo de la crisis son los directivos de los grandes grupos financieros (LemanBrothers, Barclays, GoldmanSachs, etc...). Ellos mismos ponen las medidas, se auto-regulan, y se saltan las reglas!
A este respecto, creo que el PSOE, al igual que el PP, comparte dicha ideología, y cre que la única solución es contentar a los mercados. Donde si veo diferencia es, como decía con los ejemplos un poco más arriba, en la forma de llevar a cabo dichos recortes o medidas, aunque siempre en la dirección de reducir el déficit.
Y para terminar, un texto de opinión de Alex Prats, sobre los maravillosos paraísos fiscales y sus consecuencias:
La pobreza y el escándalo Barclays
Esta entrada ha sido escrita desde Londres por ALEX PRATS (@alexpratstweets).

Hay ocasiones en las que comprender por qué aumenta la desigualdad entre ricos y pobres se vuelve un juego de niños. El escándalo ‘Barclays’
destapado a inicios de mes en el Reino Unido nos muestra de forma tan
clara como indignante la forma como un grupillo de banqueros puede
controlar la economía a su antojo mientras se toman una pinta de cerveza
en un pub de la City of London, una isla financiera de
una milla cuadrada en la capital británica en la que están presentes
muchas de las empresas más importantes del mundo.
A pesar de la gravedad del tema, que una
veintena de bancos se salten las reglas del juego en beneficio propio
no es más que un nuevo ejemplo que demuestra que en realidad el problema
es de mucho mayor calado.
Veamos.
La City of London constituye un centro
financiero global gobernado por su propio alcalde, el Lord Mayor,
elegido no sólo por la ciudadanía, sino también por empresas que emiten
su voto después de gastarse fortunas en apoyar las campañas del
candidato que mejor representa su intereses particulares. Cuanto más
grande es la empresa, más peso tiene el voto. En la City no hay partidos
políticos, sólo candidatos asociados a determinados grupos de interés
empresariales. Viva la democracia.
El principal objetivo del Lord Mayor de
la City of London no es otro que el de representar los intereses de las
empresas ante el gobierno británico, Unión Europea y quien se ponga por
delante. Un reciente informe estima que el lobby financiero de la City
se gasta 93 millones de libras esterlinas al año en presionar al
gobierno británico. No es de extrañar por tanto que con el paso de los
años se haya ido relajando en la City la regulación de la actividad
empresarial. Y claro, luego pasa lo que pasa. Hoy día, la City of London
es un paraíso fiscal en toda regla donde las empresas
actúan con opacidad y aumentan sus beneficios gracias a importantes
ventajas fiscales. La posición del Primer Ministro David Cameron en todo
lo relacionado con la crisis europea no se puede entender si no se
tiene en cuenta el enorme poder que acumulan y la presión que ejercen
las empresas de la City.
Pero es que hay más. La City es sólo el centro de una telaraña financiera formada por un conjunto de paraísos fiscales (ver aquí el enlace a la Campaña de Inspiraction),
muchos de ellos controlados de forma directa por el Reino Unido, que
actúan como conductos financieros. En el anillo más cercano se
encuentran las islas de Mann, Jersey y Guernesey; en un segundo anillo
operan lugares como las Islas Bermudas, las British Virgin Islands o las
Islas Caimán. Finalmente, lugares como Hong Kong o Singapur son
igualmente fundamentales en la canalización de flujos financieros hacia
la City londinense. De las 100 empresas más importantes registradas en
la Bolsa de Londres, 98 tienen subsidiarias en paraísos fiscales.
¿Cuántas? Pues entre todas, nada más y nada menos que 8.492
subsidiarias. Según Action Aid (link 2), solo Barclays tiene 174
subsidiarias en las Islas Caimán. ¿Y cuál es tipo impositivo en las
Islas Caimán? Pues se dice pronto: 0%. El mismo que en las Islas
Bermuda.
Así pues, no es de extrañar que, según Christian Aid, los países en vías de desarrollo pierdan cada año 160.000 millones de Euros como consecuencia de la evasión y el fraude fiscal
llevado a cabo por empresas multinacionales de Estados Unidos y la
Unión Europea que utilizan diversas artimañas para trasladar sus
beneficios allí donde no pagan impuestos. Tampoco puede sorprender que,
de acuerdo con Global Financial Integrity,
África sea acreedor neto del resto del mundo. La misma OCDE reconoce
que por cada dólar que África recibe como ayuda al desarrollo, 3 dólares
salen de África en forma de flujo ilegal de capitales. ¿Hacia dónde se
va ese dinero? Pues hacia lugares como la Wall Street de Nueva York o la
High Street de la City of London. Según el diputado británico Mark
Field, sólo en el segundo trimestre del 2009, 332.000 millones de
dólares llegaron a la City of London procedentes de los tres paraísos
fiscales que forman el primer anillo.
Y mientras tanto, las personas que viven
en pueblos y ciudades en los países en vías de desarrollo, muchas veces
en calles que ni siquiera tienen nombre, siguen viviendo en la más
absoluta pobreza.